Con un sueldo mileurista, una hipoteca que me ahoga y no me deja ni pestañear másde la cuenta por que no me puedo permitor excesos y menos caprichos, currando como un mulo de cara al publico sin tener un fin de semana libre desde que tengo uso de razón, afrontando los mil y un gastos que el ayuntamiento me exige, por basuras, agua, luz, gas, impuesto de la vivienda, seguro del hogar...
Y tengo que ser esa hermosa persona que el mundo quiere que sea, error, mi sistema operativo no reconoce dichas ordenes, soy como soy y no le tengo que dar cuentas a nadie, mi mujer me quiere como soy, creo yo, al menos se caso conmigo sabiendo lo que había.
Intento ser buena persona pero a veces el serlo se te convierte en alfombra humana, ya que muchos te pisotean cuando muestras tu lado más afable.
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